Algunas herramientas de análisis para una crítica de los mecanismos gráficos en las novelas híbridas

[Nota de TPL: En uno de los capítulos de su tesis doctoral, titulada “Visual Writing”, la diseñadora Zoë Sadokierski presenta tres herramientas prácticas para abordar el análisis crítico de la novelas híbridas. Lo que aquí reproducimos es un extracto de ese texto, donde se explican las dos primeras herramientas, pero podéis encontrar la tesis completa en nuestra sección de “references”. Os animamos a leerla.]

Para mi tesis doctoral llevé a cabo una investigación en profundidad de diversas novelas híbridas. Las herramientas que aquí se presentan fueron desarrolladas a partir de una reflexión acerca de los procesos implicados en dicha investigación y de los descubrimientos arrojados por esta. Este texto es, pues, tanto un informe sobre mi investigación como un posible modelo para otros investigadores y críticos. Se presentan aquí tres herramientas: la creación de un esquema del libro con imágenes en miniatura, la elaboración de un cuestionario y el análisis de diversos elementos epitextuales.


PRIMERA HERRAMIENTA: ESQUEMA DE MINIATURAS

Para las personas que trabajan en ámbitos creativos —escritores y diseñadores incluidos— realizar un planeamiento de la estructura y hacer borradores son fases vitales del proceso creativo. Al “pensar” con las manos, las ideas toman forma en una práctica, en un proceso de realización y de reflexión sobre la misma. […]

Las miniaturas de página constituyen un tipo de bocetos específico del ámbito del diseño impreso. Para planear el diseño de un libro, el diseñador esboza un esquema de miniaturas que le permite comprobar dónde se ubica cada uno de los elementos gráficos —si es que tienen que aparecer forzosamente en alguna página determinada por alguna razón— y otorgar un cierto ritmo al conjunto de la maqueta, teniendo en cuenta el modo en que dichos elementos gráficos afectan al ritmo de lectura y a la comprensión general del texto. Este esquema de miniaturas ayuda al diseñador a hacerse una imagen del libro como conjunto y a tomar decisiones precisas acerca de cada uno de los elementos individuales en el contexto de la novela. […]

Tras la lectura preliminar del libro, realizar un esquema de dobles páginas permitirá al crítico observar un mapa de la novela completa (ver img. 2). Este es obviamente un ejercicio de deconstrucción con el que lo que se intenta es pensar como un diseñador y comprender cómo está diseñado el libro: ¿es posible que la ubicación de los elementos gráficos esté determinada por determinados requerimientos de imprenta? ¿Podemos detectar un ritmo visual en la disposición de dichos elementos? Desarrollar este ejercicio me obligó, además, a utilizar las manos, no solo los ojos, en mi reflexión sobre esos elementos gráficos, es un ejercicio meditativo que me forzó a “conversar” con ellos y me reveló nuevas perspectivas acerca de ellos. La puesta en lápiz y papel que significa la realización de este esquema de miniaturas de página exige también que desarmemos completamente la composición de la página para poder abocetarla. La lentitud del proceso favorece la reflexión y transforma mi postura y mi implicación con el libro, de ser las de una “lectora común”, pasan a ser las de una “lectora crítica”.

Para marcar los recursos gráficos que encontraba según la catalogación de las distintas tipologías que se han definido antes [fotografías, elementos ilustrados, diagramas, mecanismos tipográficos y materiales impresos efímeros], elaboré un código de color. Parte del valor de realizar estos esquemas a mano es que durante una hora y media —que es el tiempo que necesité para realizar el esquema de una novela completa— estuve completamente centrada en la “perspectiva general”, sumida en un proceso meditativo. Dado que estaba observando las dobles páginas como composiciones gráficas, sin leer el texto, pude considerar cómo habitaban las páginas esos elementos gráficos y qué relación espacial mantenían unos con otros dentro de la novela. Busqué repeticiones y patrones en los tipos de mecanismos gráficos y descubrí algunas variaciones en su tamaño y en la forma en que están reproducidos que me habrían pasado desapercibidas si solo hubiera estado contemplando el libro como “códice”, página por página, en vez de a través de este esquema general. La realización de este ejercicio nos impulsa a mirar con un “ojo curioso”, buscando activamente aquello que aún desconocemos […]

El proceso de realización de las miniaturas nos hace comprender desde nuevas perspectivas cómo funcionan los recursos gráficos dentro de la novela como conjunto, sin embargo, aunque los esquemas de miniaturas de página son importantes, su naturaleza reduccionista carece de la cantidad de detalles necesarios para el análisis y para permitir su adecuada exposición ante un posible interlocutor, por ello también archivé las páginas en su tamaño original, mediante escaneados.

—Miniaturas escaneadas: realizar un archivo/catálogo para su presentación.
Escanear las páginas permite aislar los elementos gráficos para observarlos con más detalle, pero también permite valorarlos en el contexto textual concreto que los rodea. Los elementos compositivos aparecen con el tamaño, el color, la textura y la presentación gráfica que tienen en la página, tal como será experimentada por el lector. Tener estas reproducciones de las páginas de la novela en su tamaño natural también permite realizar “citas visuales”. Incluir en los textos de análisis o crítica algunas imágenes de la novela en la escala adecuada permitirá que los lectores los entiendan de la forma más parecida posible a la novela; a su vez, el lector estará mejor preparado para evaluar mi crítica si puede ver adecuadamente aquello que se está discutiendo en ella. Las páginas escaneadas se pueden reproducir también en una escala más pequeña para mostrar al lector aquello que se está evaluando sin la distracción de una página de texto a tamaño legible. […]

Para un diseñador editorial, la creación de este archivo de mecanismos gráficos para su presentación pública es un ejercicio obvio, sin embargo me ha sorprendido comprobar a menudo, tanto en presentaciones en congresos académicos como en algunas publicaciones, cómo estos textos híbridos se comentan sin mostrar imágenes del texto discutido o reproducirlo de alguna forma. La crítica de los textos híbridos debe encontrar formas innovadoras de presentar su análisis.


SEGUNDA HERRAMIENTA: CUESTIONARIO DE MECANISMOS GRÁFICOS

Esta segunda herramienta examina los mecanismos gráficos en mayor detalle, como imágenes individuales y en términos de la función que cumplen en el seno de la novela. Es un cuestionario que está diseñado para desvelar distintas perspectivas sobre los mecanismos gráficos y dar forma a una crítica de las novelas híbridas. […]

Las preguntas que desarrollé partían de las teorías del teórico literario Gérard Genette sobre el paratexto, que mantiene que todo elemento gráfico que aparece en una novela tiene tradicionalmente una función suplementaria —son “umbrales para la interpretación”—, pero no es parte del texto primario. Genette analiza los posibles elementos paratextuales en función de su ubicación en el paisaje general del texto, antes de describir su función literaria particular: “Definir un elemento paratextual consiste en determinar su localización (la pregunta, ¿dónde?); la fecha de su aparición y, si es necesario, de su desaparición (¿cuándo?); su modo de existencia, verbal u otro (¿cómo?); las características de su situación comunicativa, su emisor y su receptor (¿De quién? ¿hacia quién?); y la función que intenta cumplir su mensaje (¿para hacer qué?)” .

Las primeras cuatro preguntas —dónde, cómo, cuándo, de quién/a quién— localizan y describen el elemento paratextual. La quinta pregunta —para hacer qué— valora la función de dicho elemento. Genette no pregunta “qué significa este elemento”, sino qué es y qué función cumple en el contexto de la novela. Aunque he argumentado que en las novelas híbridas los elementos gráficos son integrales, no paratextuales, la aproximación de Genette al análisis del paratexto me parece un modelo útil porque nos lleva a plantear el tipo de preguntas que revelan, más que prescriben, una perspectiva. […]

— Un cuestionario para el análisis de mecanismos gráficos en novelas híbridas.
Tipología gráfica: ¿Qué es? He desarrollado una tipología con cinco categorías principales: fotografías, elementos ilustrados, diagramas, mecanismos tipográficos y materiales impresos efímeros. Sin embargo, también pueden utilizarse recursos que sean una combinación los elementos anteriores. […]

Reproducción: ¿Cómo se reproduce este elemento en la página? ¿Está insertado en el texto escrito, separado de él mediante un marco o borde, aislado en una página distinta? ¿Se mantiene dentro de los márgenes del texto (retícula tipográfica) o está fuera de la retícula? ¿Está reproducido a sangre? ¿En color o en blanco y negro? ¿El original estaba en color, en escala de grises, era monócromo? ¿Aparece a su tamaño natural o está escalado? ¿Está recortado, es un detalle? La forma de reproducción podría ofrecernos también pistas acerca de la tipología del elemento, por ejemplo podría ayudarnos a decidir si lo catalogamos como una fotografía o como material impreso efímero.

Autor y observador (en la ficción): ¿Quién se supone, en el mundo de la novela, que es el creador del elemento gráfico en cuestión? ¿El narrador? ¿Un personaje? ¿Quién se supone que lo está “viendo”, el lector o un personaje?

Autor y observador (real): ¿A quién se acredita la autoría de la creación del recurso gráfico analizado: al autor, al diseñador, al maquetador? Y ¿dónde aparece este crédito: en la cubierta, la página de créditos, los agradecimientos, fuera del libro (en una web, en una entrevista…)?

Originalidad: ¿Se trata de un elemento original (creado específicamente para la novela) o reapropiado (existía con anterioridad a la novela, por ejemplo en un archivo, un álbum fotográfico familiar, en una película…)? En caso de que dicho elemento tenga existencia también en el mundo exterior a las páginas de la novela, ¿se trata de una imagen conocida? ¿Qué asociaciones implica?

Ubicación: ¿Dónde aparece, dentro de la novela, el elemento gráfico analizado? ¿Aparece en las páginas preliminares o en el texto primario?

Repetición: ¿Aparece el mismo elemento más de una vez? ¿Aparecen otros elementos gráficos similares dentro de la novela? ¿Cómo están relacionados?

Muchas de estas preguntas están vinculadas entre sí, no son correlativas, sino que forman un conjunto que está pensado para abrir el campo de la percepción y dar forma a la posible crítica.

[…]

Las herramientas anteriores no pretenden ser definitivas. A medida que el “canon” de las novelas híbridas se va desarrollando, ejemplos cada vez más innovadores y reseñables irán completando nuestra comprensión acerca de la forma en la que los recursos gráficos podrían funcionar dentro de las novelas. A medida que el campo evoluciona, espero que otros críticos puedan complementar y desafiar las herramientas de análisis aquí propuestas. […] Como afirma Neal Haslem, profesor de diseño: “La fuerza de la investigación guiada por la práctica está en la forma en que permite al investigador emplear, como herramienta clave de la investigación, el lenguaje que este maneje con más fluidez (el lenguaje del diseño: ya sea visual, sistema o artefacto). Los artefactos que produce esta práctica encarnan y amplían los objetivos de la investigación de una forma, yo diría, poética”. Espero que cada vez más investigadores-prácticos puedan contribuir con sus perspectivas “poéticas” al análisis de los textos híbridos.

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[1] Gérard Genette, Paratexts: Thresholds of Interpretation, trans. J.E. Lewin, Cambridge University Press, Cambridge, 1997.
[2] Neal Haslem, “Poetic language”, Online Workshop for AHRC Review of Practice-Led Research in Art, Design and Architecture, 2006.


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