Los libros están encuadernados en estilo Victoriano
Guardas y primera pagina del libro
Ilustraciones del libro 2
Libro 3: Texto desenfocado reflejo de una mente febril
En el libro 4 el texto sigue el errático camino de los personajes
Libro 5: Flip book fotográfico
El libro 6 se despliega en un mapa de Londres de 1862
Libro 7: La historia escrita en primera persona por el narrador
La caja: El texto es reemplazado por objetos y ephemera

La novela del siglo XXI: Una investigación sobre el uso de los recursos gráficos en la ficción literaria

En este proyecto tuve la oportunidad de investigar el modo en que algunos novelistas emplean los recursos gráficos y de intentar aplicar posteriormente algunas de estas estrategias. Para ello trabajé con un texto de sobra conocido —“El hombre de la multitud”, un relato de Edgar Allan Poe— con idea de contar la misma historia de formas distintas, empleando para ello diversos recursos gráficos. La idea estaba inspirada, en parte, por la apuesta por la restricción (la “escritura limitada”) del OuLiPo, una técnica literaria empleada originalmente por Raymond Queneau en la que el autor se somete deliberada y voluntariamente al seguimiento de ciertas normas.

Recientemente, el ilustrador Matt Madden ha recuperado este mismo método en su libro “99 modos de contar una historia: ejercicios de estilo”. En el prólogo, Madden afirma que “cada uno de los cómics de este libro presenta la misma historia —relata los mismos acontecimientos— pero la aborda de una forma diferente. Encontrarás varios puntos de vista, diferentes estilos de ilustración, homenajes y parodias”.

Para este proyecto creé 7 libros, el primero de ellos está compuesto únicamente por texto y puede considerarse como la plantilla inicial, los otros 6 son“ejercicios de estilo”. La longitud de la historia (3.500 palabras) era lo suficientemente reducida como para permitir trabajar con ella varias veces sin necesidad de fragmentarla y, al mismo tiempo, lo suficientemente extensa como para poder ser encuadernada en forma de libro.


LA HISTORIA

“El hombre de la multitud” es un enigmático cuento gótico de Edgar Allan Poe sobre la locura y la claustrofobia que se desarrolla en un escenario oscuro e ilusorio. Al comienzo, el narrador está sentado en el mirador de una cafetería en una de las calles más concurridas del Londres victoriano. Tras varios meses de enfermedad está recobrando las fuerzas, se ha disipado “la neblina de la visión mental” y siente un gran deleite y un vivo interés por todo. Mientras cae la noche, contempla las “densas oleadas continuas de peatones” en la calle. Observa “la innumerable variedad de figuras, atuendos, portes, andares, rostros y expresiones de los semblantes” y, perezosamente, incluye a los viandantes en distintas categorías relativas a su vocación, clase, ética o salud mental.

A medida que la noche se hace más oscura y la luz de las farolas de gas “arrojaba sobre todas las cosas un lustre irregular e intenso”, el narrador debe contentarse con echar meros vistazos rápidos a los rostros que pasan. Pero, aun así, “parecía que en mi peculiar estado mental de aquel momento era capaz de interpretar bastantes veces, incluso en el breve lapso de una ojeada, largas historias de años”. Y entonces “entró en mi campo visual un rostro (el de un viejo decrépito de unos sesenta y cinco o setenta años)… un rostro que a un tiempo interrumpió y acaparó toda mi atención a causa de la absoluta peculiaridad de su expresión […] ‘¡Qué historia tan descabellada —me dije para mis adentros— lleva escrita en su interior!’, y entonces me sobrevino un intenso deseo de no perder de vista a aquel hombre, de saber más de él”. En ese momento, el narrador sale de la cafetería y se dispone a seguir al hombre bajo la lluvia y el frio de la noche londinense.


LIBRO 1: SOLO TEXTO

El primer libro hizo las veces de plantilla. Decidí emplear un tamaño de página de 100 x 150 mm por tres razones: en el siglo XIX eran habituales los libros de pequeño tamaño; tengo una colección de Bloomsbury Classics (publicada a mediados de los noventa) y siempre he disfrutado de cómo esos libros se adaptan al tamaño de mi mano; y este formato recuerda a los blocs de notas y por tanto combina con el libro número siete de este proyecto (el “cuaderno de notas encontrado”).


LIBRO 2: TEXTO ILUSTRADO

Realicé siete imágenes como instantáneas de la historia. Con el objetivo de que resultaran llamativas y simples y de que me permitieran dirigir la atención del lector hacia algún aspecto clave para la lectura de la historia, centré los dibujos en una única figura o elemento. De este modo, las ilustraciones se convierten en algo más que meras viñetas en la historia, son indicadores para la interpretación de esta, por lo que se puede decir que funcionan como “mecanismos”.


LIBRO 3: TEXTO DESENFOCADO

Del mismo modo que en un pasaje de la novela “Tan fuerte, tan cerca”, de Jonathan Safran Foer, el interlineado se va cerrando progresivamente para reflejar un estado mental en deterioro, en mi libro el desenfoque del texto intenta representar la mente febril y alucinada del narrador a lo largo del que bien podría ser un trayecto imaginado. Cuanto más lejos viajan y cuanto más desesperado se muestra el narrador (“muerto de agotamiento”) menos legible resulta el texto.


LIBRO 4: TEXTO VIAJERO

En este libro las letras empiezan a desplazarse por la página en el momento en que el narrador sale de la cafetería e inicia su trayecto. Para seguir la historia el lector tiene que ir girando las páginas y, así, se ve obligado a interactuar físicamente con ellas. Al seguir la ruta del que es un trayecto imposible, el lector llega, quizás, a darse cuenta de lo poco fiable que es el narrador.


LIBRO 5: FOTOGRAFÍAS

Al pasar las páginas, el lector sigue aquí a los personajes por las calles de Londres. Para hacer las fotografías soborné a algunos de mis amigos para que, vestidos con una capa y maquillados de ancianos, se dedicaran a caminar por Londres con aire sospechos, confundiéndose con la multitud mientras yo los seguía con mi cámara. Nuestro plan inicial era seguir la ruta ya creada para el libro-mapa (libro 6), pero dado que ello significaba atravesar largas calles en zonas prácticamente vacías, fuera el día que fuera, finalmente nos decidimos a pasear entre la multitud a la puerta de los pubs de Oxford Street, Soho y Hoxton.


LIBRO 6: LIBRO-MAPA

Este libro adquiere el formato convencional de un mapa y transforma, así, la experiencia de lectura. En la primera parte de la historia (en la que el narrador está dentro de la cafetería, mirando hacia el exterior) el volumen es un libro normal, con el mismo tamaño de página que los anteriores. Cuando el lector llega al punto en que tiene que pasar la página, da comienzo el trayecto en la historia y el texto se llena de links hacia distintos puntos en la ruta del mapa. El mapa es una réplica de un mapa original Stanford de 1840. Para trazar la ruta seguí las pistas sobre la ubicación de los personajes que ofrece la historia. Por ejemplo: “la calle era larga y estrecha, y podía llevar casi una hora atravesarla […] Doblando una segunda esquina llegamos a una plaza brillantemente iluminada”. En este caso tenía que encontrar una calle larga que conectara con otra calle larga —Tottenham Court Road y Oxford Street— y girar después hacia una plaza —Fitzroy Square.


LIBRO 7: CUADERNO DE NOTAS ENCONTRADO

¿Cómo conseguir que se produzca una identificación entre el narrador y el lector en un relato en primera persona? Mostrándole al segundo las notas manuscritas del primero, su caligrafía y sus dibujos. Este es el concepto que sostiene este séptimo libro. El libro discurre normalmente hasta que el narrador abandona la cafetería, en ese momento la historia aparece escrita de forma abreviada, como si fueran anotaciones en un mapa (que se inserta, plegado, entre las últimas páginas del cuaderno).


CAJA DE COSAS

Un último volumen, que prescinde de la mayor parte del texto, lo constituye un libro hueco cuyo interior está repleto de objetos y recuerdos. Juntos componen la narración de la historia, que se articula en el orden de lectura que vaya eligiendo el lector. Tras el cuaderno de notas manuscritas, la confección de la “caja de cosas” era un paso obvio. En el libro se incluyen cartas, fotografías, fragmentos de papel garabateado, recortes de periódico, un mechón de pelo, un anillo de diamantes de pedida (que ha sido devuelto), un puñal, la ficha con la fisionomía del narrador, su guante sangriento y otra miscelánea.

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Comentarios (1)

omg O_O esta fea, no me gusta. Primero, las letras se ven todas falsas, no se si me explico, como que no quedan bien, ased como que no tienen photoshop para ponerles efectos ? o una letra mas creativa xD y luego el fondo? se que tiene que ver con la historia (que no he leido) pero ups! no me gusta. Saludos.

Kamala
01.05.13

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