Texto e internexto: el desplazamiento literario hacia el texto fluido y sus efectos en la narrativa actual

[NOTA DE TPL: Este es un fragmento de la ponencia presentada por el autor en el encuentro Hybrid Storyspaces celebrado en Cornell University el 1 de mayo de 2010. Puedes leer el documento completo en nuestra sección de Referencias.]


¿QUÉ ES LA LITERATURA ACTUALMENTE?

Del mismo modo que, para artistas como Philippe Parreno, el fin único y lógico del proceso creativo no es solamente la exposición de la pieza artística, la publicación de la obra literaria en forma de libro impreso es sólo uno de los posibles “finales felices” que se ofrece a la escritura hoy. Fenómenos tales como los blogs, la e-literatura, los procesadores de textos y los lectores digitales están permitiendo a los autores expresarse de numerosas formas distintas que cuestionan las viejas nociones de texto, escritura, autoría y distribución. Pero también el campo principal, la literatura, está experimentando transformaciones profundas. Katherine Hayles (2009:3) recuerda cómo el comité de la Electronic Literature Organization ofrece una definición amplia de lo que puede englobar el concepto de literatura electrónica: “obras de un significativo componente literario que hacen uso de las capacidades y los contextos que ofrecen los ordenadores individuales o conectados en red”. Uno de los problemas es que actualmente todas las formas de la literatura tradicional y electrónica emplean los ordenadores en muchos pasos del proceso de creación, diseño, edición y/o publicación. De hecho, como afirma el artista digital Eduardo Kac, nuestra ‘condición conectada’, la “ubicuidad de la red de banda ancha (la habilidad posible de procesar e intercambiar mensajes en cualquier medio y en cualquier lugar) […] contribuirán sin duda a expandir el medio creativo del poeta e incidirán en el proceso de escritura/lectura de formas estimulantes” (Kac 2007:8).


FLUIDEZ

Estas transformaciones no están operando únicamente en el campo de la escritura de libros, sino también en las mentes de los lectores. Gregory L. Ulmer, por ejemplo, (2003) explicó que el lector común tiende a leer la pantalla como si fuera una página. La pregunta es ahora: ¿ha empezado este lector común a leer la página como si fuera una pantalla? Creo que la respuesta es afirmativa. A lo largo de los últimos siglos, diversos autores han estado preparándonos para adoptar estas nuevas perspectivas: Lawrence Sterne en “La vida y opiniones de Tristram Shandy” (1759-1767), Mallarmé y su “Coup de dés”, Apollinaire y sus caligramas, Julio Cortázar y los cómics insertados en “Fantomas”, Octavio Paz y sus “Topoemas”, los autores de la poesía concreta brasileña y suiza, W. G. Sebald y Dave Eggers al incluir fotografías en sus novelas, etc. Para los lectores literarios las imágenes nunca han sido unas extrañas y, ahora, incluso las imágenes dinámicas podrían formar parte de la misma visión del mundo y de las artes, de la misma cosmovisión.

Para nosotros, la información es un continuo, y la literatura es una forma de información. Roy Ascott formuló el concepto de ‘estética de la comunicación’, por el que la comunicación en sí adquiere valor estético, lo que nos invita a pensar que el de la información compartida es un campo fértil para el surgimiento de nuevos modos de creación, un Arte nuevo y una Literatura nueva. En primer lugar debemos atender a las características que la Literatura y la información tienen en común: la fluidez del discurso, el curso líquido de palabras y sonidos que modela la corriente de nuestra voz, el río en movimiento de los pensamientos comunicados. Es posible compartir esta corriente. Podemos desplazarla entre personas, desde el autor hasta el lector. Históricamente lo hemos hecho siempre, pero hoy tenemos los medios para ponerla en movimiento de nuevas maneras fantásticas. Podemos, por ejemplo, hacer scroll física o figuradamente por la información literaria, ya sea impresa, comprimida o virtual. Los recursos electrónicos pueden ayudarnos en este nuevo desplazamiento, como indica Terranova (2006:143): “Esta característica del espacio de la Red, el movimiento, la divergencia continua, la diferenciación, hace que la textualidad electrónica sea una textualidad inestable y fluctuante, sujeta a las dinámicas de los sistemas físicos abiertos”. Nos es posible, entonces, repensar esa noción de texto cargada siempre de un elemento subconsciente que implica formatos escritos o impresos, y crear un nuevo concepto en el que la idea del movimiento sea consubstancial, y una nueva palabra para designarlo. La palabra que proponemos es ‘internexto’ (Internet + texto), es decir, el texto más sus posibles desplazamientos, sumadas sus capacidades para viajar y ser compartido o trasferido. El internexto designa un concepto textual fluido.

[…]

ALBA CROMM

En 2010 publiqué en español la novela titulada “Alba Cromm”. Desde mi punto de vista, la importancia de una novela radica en la diversidad y profundidad de las preguntas que plantea. En “Alba Cromm” intenté preguntarme (y, por extensión, preguntar a mis lectores): ¿Cuándo termina una novela del siglo XXI? ¿Termina en sus últimas palabras? ¿Muere con la conclusión de la historia? ¿Acaba en los paratextos? ¿Termina en la Red? La respuesta, en este caso, es obviamente esta última: la “novela” ya no se corresponde al “libro”, la obra excede este formato. Los personajes de “Alba Cromm” tienen sus propios blogs, fundados en 2005, años antes de que apareciera la novela, y cuentan también con vidas anónimas previas. “Alba Cromm” es una narración cross-media y es un buen ejemplo de internexto: existía previamente online, fluyó después en forma de libro impreso, pero manteniendo su esencia virtual, y actualmente está en proceso de preparación para convertirse en un texto digital para eBook. Alba Cromm, el personaje principal, tenía un blog pero también un diario en papel que escribí en un cuaderno y aparece parcialmente reproducido en la novela (pág. 140). Esta duplicidad web/impresa es quizás el aspecto menos importante de “Alba Cromm”. La novela no está exactamente escrita tanto como ‘diseñada’, porque su texto está incorporado en la maqueta de una revista masculina ficticia, “UpMan”, que reproduce todos los componentes habituales de una publicación periódica: portada, logotipo, distintas secciones y abundantes ejemplos de anuncios falsos. Algunos de estos elementos visuales están hechos por mí; otros fueron ideados por mí y desarrollados por un estudio, Caravan Communication, que colaboró también en el diseño de mi sitio web personal y de mi blog.

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